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Función de 'Añañuca, la Leyenda' a carpa llena. 

Una fila larga y a carpa llena el circo, comienza la función y la pista se convierte en escenario de llamativos personajes que dan vida a la leyenda chilena de ‘La Añañuca’. Traspasada de generación en generación, la historia se refiere a la relación de una mujer indígena con un explorador europeo, y un pueblo circundante pendiente de este amor.  Él, tras ir por un tesoro -que le sopla un duende en un sueño- no vuelve más, ella fallece esperándolo. La Leyenda, nacida en Monte Patria (IV región), cuenta que al día siguiente nacieron en su tumba unas bellas flores silvestres llamadas añañucas.

‘Añañuca, la Leyenda’ obra de circo -teatro de la compañía Circo La Cuarta Estación, de Coquimbo, se inspira en este relato y lo resignifica.  “Es un rescate -asimismo- del patrimonio cultural inmaterial de la zona. Establecimos Añañuca desde la esperanza; al circo no lo vemos sólo como un espacio de generación de alegrías, sino como un desarrollo de un sinfín de posibilidades escénicas surgidas de la necesidad de contar historias”, señala Sebastián Abarca, director artístico de ‘Añañuca, la Leyenda’.

La obra se presentó el pasado 13 de marzo, 2020, como parte del área de circulación del proyecto Red Circordillera, en la carpa del Circo Social Quetralmahue, Rengo (VI región). La puesta en escena cautivó a los asistentes, quienes pudieron disfrutar de un espectáculo que fusiona al teatro chileno con disciplinas circenses, de una forma excepcional.   Así personajes como el de Tránsito, la curandera del pueblo, interpretada por la actriz circense Itza Zayli, ofrece marancela y canchalagua “hierbas para curarnos el dolor de espalda que nos ha causado cargar por tanto tiempo la injusticia y el desamparo; ¡y el dolor que nos hemos provocado por competir los unos con los otros! ¿y para qué si somos todos un organismo?”, señala.  

Momentos de algarabía y de intimidad se suceden con destreza; técnicas del circo al servicio de escenas dramáticas y de comedia conforman esta creación original de circo contemporáneo. “Hay varias disciplinas presentes en la obra, entre ellas trapecio, hula Hoop, cinta de gimnasia artística, malabarismo, rueda Cyr, acrobacias de piso y grupales. En torno a la estructura del Mástil Chino, de 6 metros de altura, suben y bajan los personajes, se representa -además- a la flor de la añañuca” indica Patricio Araya, director área técnica circense de ‘Añañuca, la Leyenda’.

Frágil y tenue aparece Añañuca, interpretada por María Alejandra Baca, moviéndose al interior de una tela que simboliza a un útero, “se representa a un ser que nace para vivir una experiencia terrenal, y a la muerte no como el fin de algo sino de un camino hacia una transformación muy hermosa, representada en esta flor”, explica Sebastián Abarca. La luna desde el Trapecio, personificada por Valentina Bonilla, recuerda desde las alturas que ‘los humanos aún se creen superiores’ y advierte y calma a Añañuca. Girando en una rueda Cyr que simboliza la partida del explorador desde el pueblo, por Nicolás Zuaznabar, este número, entre otros, es un fiel reflejo de cómo el circo puede transmitir emociones tan profundas y de gran asombro.

Más información de ‘Añañuca, la Leyenda’ en: www.circolacuartaestacion.cl/ananuca
Compañía Circo Cuarta Estación: www.circolacuartaestacion.cl/compania
* Te invitamos a revisar álbum fotográfico de esta presentación y jornada en FB Red Circordillera, aquí 

Texto: Paola G.
Fotografía: Susana Villar.